Kilian Jornet ha detallado en su blog personal los hábitos alimenticios que mantiene para afrontar sus entrenamientos y proyectos de ultradistancia. El corredor de NNormal explica que sigue una alimentación vegetariana basada principalmente en cereales, legumbres, verduras, tubérculos, frutas del bosque y alimentos fermentados. En su dieta también incluye huevos y lácteos.
«¡No soy dietista!»
Jornet presenta sus elecciones como una experiencia personal y no como una pauta aplicable a todos los deportistas. También cuestiona la atención excesiva que, según su opinión, algunos atletas prestan a los suplementos, los horarios de las comidas o el momento exacto de ingerir determinados nutrientes. En ese contexto, afirma que muchos deportistas concentran la mayor parte de su esfuerzo en una pequeña parte de los resultados.
Una dieta sin carne desde hace 15 años
El corredor explica que la alimentación vegetariana forma parte de su vida desde la infancia. Durante esa etapa consumía algo de carne, aunque no era un alimento de su agrado. Hace aproximadamente 15 años decidió eliminarla por completo, una decisión que vincula tanto a sus preferencias personales como a motivos medioambientales.
En su descripción de la alimentación diaria, Jornet señala que su desayuno habitual combina varios grupos de alimentos:
- Avena remojada durante la noche.
- Semillas, frutos del bosque y frutos secos.
- Yogur, kéfir o queso fresco.
Según explica, esta primera comida reúne carbohidratos, grasas y proteínas. El corredor adapta el almuerzo a las exigencias de cada jornada de entrenamiento y menciona entre sus opciones los huevos, los cereales, las patatas y otros tubérculos, además de verduras, ensaladas y productos fermentados.
Sin contar calorías
Jornet asegura que no basa su alimentación diaria en el recuento de calorías. Su planteamiento prioriza una combinación de alimentos que incluye proteína vegetal, hidratos de carbono y grasas, sin convertir los suplementos ni la planificación minuciosa de los nutrientes en el centro de su estrategia.
El corredor también indica que una parte importante de los alimentos que consume procede de un huerto familiar. Sus declaraciones se limitan a compartir sus propias costumbres y no sustituyen la valoración de un dietista o nutricionista, especialmente cuando se trata de adaptar la alimentación a una carga elevada de entrenamiento.