Un gesto breve que, según expertos, consolida la recuperación
Especialistas en medicina deportiva han insistido en la importancia de incorporar el estiramiento estático post‑entrenamiento como parte sistemática de la recuperación, una práctica que no requiere equipamiento y ocupa unos minutos, según publica la revista Parade y recoge Infobae.
La Dra. Ekaterina Urch, cirujana ortopédica y especialista en medicina deportiva en Cedars‑Sinai Orthopedics and Sports Medicine, explicó que la fase posterior al ejercicio es la que permite al organismo asimilar la carga, adaptarse al estrés y prepararse para la sesión siguiente. Urch detalla que una rutina de recuperación actúa sobre las zonas de rigidez muscular y favorece la eliminación de subproductos metabólicos como el ácido láctico.
"La recuperación permite que el cuerpo se adapte al estrés, logre mejoras físicas y funcionales, y se prepare para el siguiente entrenamiento", declaró la Dra. Ekaterina Urch a Parade.
El procedimiento descrito por los expertos distingue claramente entre estiramiento dinámico y estático: este último consiste en llevar un músculo hasta un punto de tensión tolerable —sin dolor— y mantener la postura sin rebotes durante 20 a 45 segundos. La Dra. Urch recomienda repetir cada postura entre 2 y 3 veces por sesión para optimizar el beneficio.
Por su parte, el Dr. Arth Patel, médico de medicina deportiva en RWJBarnabas Health, subraya que el estiramiento estático contribuye a mejorar la flexibilidad y la movilidad articular, parámetros relevantes para la prevención de lesiones y para la calidad del gesto deportivo en natación, ciclismo y carrera a pie.
Para aplicar estas recomendaciones, los especialistas señalan puntos prácticos comunes:
- Mantener cada estiramiento entre 20 y 45 segundos, sin rebotes y sin dolor intenso.
- Repetir cada postura 2–3 veces por sesión.
- Priorizar las zonas de mayor rigidez tras la sesión (isquiotibiales, cuádriceps, gemelos, caderas, hombros en nadadores).
Los expertos recuerdan que la recuperación es la fase que consolida las adaptaciones al entrenamiento, pero advierten que, ante lesiones, dolor persistente o dudas, es necesaria la evaluación de un profesional sanitario cualificado antes de modificar protocolos de estiramiento o rehabilitación.